La literatura no es igual con el estómago vacío que con el estómago lleno, las letras no se dibujan igual en estas manos suaves que en los dedos encallados. Roberto Arlt lo sabía, y sin embargo esta Buenos Aires es totalmente distinta a la que él vivió.

miércoles, julio 10, 2013

Una mujer dentro de una mujer



Acá esta mi sangre, mis libros, mis fanzines, algunos discos. Todo el alcohol que vomité, todo el sexo que tuve, todas las veces que me caí en un pogo y que volé en el mosh. Acá estoy gritando y escupiendo, escribiendo y corriendo. Pariendo.

Y ahí estas vos, sosteniendo a tus muñecos que me cantan al oído para que duerma y no lloré. Con todas tus risas, todas desquiciadas, con tus piernitas corriendo, con tu pulso que no escapa. Acá estas vos, rogandome para no dormirte, un cuento más, una pregunta más. También pasa la luz de la luna y ahí estas vos, acá, abrazada a tus libros duros y rogando no cerrar los ojos, pero los parpados te desobedecen, se van, se cierran. La realidad se escapa y acá te espero.

2 comentarios:

Federico Weinhold dijo...

Muy profundo Paula...me llegó bastante,más que decir GRACIAS por compartir esto no puedo....saludos.

Natalia Bukowskiana dijo...

me gusta!!