La literatura no es igual con el estómago vacío que con el estómago lleno, las letras no se dibujan igual en estas manos suaves que en los dedos encallados. Roberto Arlt lo sabía, y sin embargo esta Buenos Aires es totalmente distinta a la que él vivió.

miércoles, febrero 24, 2010

skins

Hubo confesiones amanecidas,
Olor a multitudes de aislados,
Hubo sexo sin sexo
Y una mesa parida de humo y alcohol.

Pero no queda nada más
Que heridas expuestas
Como palomas disecadas
Y a veces cosas tiernas,
Como besos llenos de saliva y desesperación.

Se achicaron las ventanas
Todo corre ahí afuera,
Hay algo de descomposición y locura,
Algo que en mi mente suena a falso

Pero nuestros días no se fueron,
solamente es que el cielo
se esta desparramando en esta habitación,
en este tacho de basura
donde construimos nuestras vidas
con flores y sonrisas,
y la sangre que alguna vez contuvieron las vendas,
de una mascara adolescente.

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