La literatura no es igual con el estómago vacío que con el estómago lleno, las letras no se dibujan igual en estas manos suaves que en los dedos encallados. Roberto Arlt lo sabía, y sin embargo esta Buenos Aires es totalmente distinta a la que él vivió.

domingo, noviembre 02, 2008

Ruby Tuesday

Tuvimos todo, nena, hasta sueños. Ahi la tarde llorabamos y las lágrimas se desprendían de los ojos buscando tu boca, acompañando el decorado gris de esos domingos lluviosos. Nuestro rumbo no estaba planeado, pero estaba lleno de sonrisas arrinconadas en callejones sin salidas, en esos lugares donde van las palabras que nadie las escucha.

Lo prohibido, lo excitante, la adolescencia ya no eran antojos, sino realidades, frases hechas de lo ya vivido.

Ahora que ya no esas, yo me siento a mirar al techo y pienso que aún en 80 años recordaré tu voz, tu piel, tu cama y tu rostro empapado, hasta que estemos fuera de tiempo, las dos, perdidas.

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